Las empresas que ofrecen este tipo de cursos esperan poder volver a la normalidad a partir de septiembre.

Fuente: www.elindependiente.com

Está claro que el 2020 ha trastocado los planes de muchas personas y, durante este verano, el sector empresarial que ofrece cursos de idiomas en el extranjero también se ha visto dañado. En España, suponen un volumen de negocio de unos 650 millones de euros, según la Asociación Española de Promotores de Cursos en el Extranjero (Aseproce). Sólo en verano, las 70 empresas que forman parte de la asociación mueven a unos 130.000 alumnos al extranjero.

Y como no iba a ser de otra manera, el coronavirus ha cambiado también los plantes de estas empresas. Desde Aseproce explican que la mayoría de los cursos en el extranjero que organizan administraciones públicas se han cancelado. Otros, en territorio nacional se mantienen. Sin embargo, el cierre de fronteras, el riesgo de contagio y la incertidumbre han provocado que la mayoría de padres y alumnos hayan pospuesto hasta el año que viene esta experiencia internacional.

Las empresas diferencian su oferta en dos opciones: cursos escolares de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) o Bachillerato; o cursos de varias semanas en Irlanda, Reino Unido, Canadá o Estados Unidos durante las vacaciones escolares de verano. Aunque los primeros son los más habituales, los segundos los eligen entre 15.000 y 17.000 alumnos al año.

Este tipo de programas son proyectos que la familia lleva pensando varios años, es una experiencia que te cambia la vida, y si pueden, lo aplazan un año”, explica Rafael Rivas, director comercial y socio de Interway, una empresa especializada en este tipo de formación. Coincide Óscar Porras, presidente de Aseproce, que explica que “cuando las empresas han visto que los padres estaban temerosos o indecisos les han ofrecido la posibilidad de mantener las condiciones de cara al año que viene”.

Cursos online

Una opción para este tipo de empresas son los cursos online. Sin embargo, Garry John Costello, fundador y director de Home to Home, asegura que no son una buena opción. “Primero, hay mucha oferta, de repente hay muchos cursos online. Además, la gente prefiere la formación presencial en el caso del inglés, y por último, hay muchos profesores ingleses ofreciendo clases”, informa.

El presidente de Aseproce explica que los cursos online para los programas de año académico únicamente se plantean en un método combinado, en el que el alumno, tiene algunas clases virtuales pero ya viviendo en el país de destino. “Es un mal menor, porque al fin y al cabo, los estudiantes están en destino, con una familia anfitriona y (las clases online) no afectan a las características generales del programa”, asegura.